Historia

Choroní es un pueblito de tradición y quizás uno de los mas antiguos de nuestro país, decretado patrimonio histórico de la Nación. Los Indios que poblaron todas estas costas seguramente lucharon contra los españoles en defensa de su territorio y sus costumbres.

Mas tarde, después de la conquista en 1616, El pueblo de Choroní fue fundado en pleno período colonial,  y ya en el año 1700 junto a los pueblos costeños de Chuao, Cepe y Ocumare;  Choronì, pasa a formar parte de los sitios mas codiciados por hacendados y terratenientes, quienes en aquel entonces desarrollaban la actividad del cultivo del cacao y el café, y se peleaban por obtener un título de la realeza, que les permitiera la explotación de aquellas tierras, maravillosas por la conjugación de sus bosques húmedos abundantes en agua, (condición ideal para el desarrollo de este cultivo), y la inmediata salida al mar que les permitía tanto el comercio como el contrabando de sus productos.

De esta manera se forma este pueblito, cuyo único contacto con el resto de Venezuela y el mundo fue  solo a través del mar, hasta mediados de 1.930, cuando bajo el mandato del General Gómez, se realiza la apertura de una trocha o carretera rural que lo comunicaría a través de la montaña, hoy día Parque Henry Pittier, con la ciudad de Maracay.

Hasta entonces la actividad comercial y cultural del pueblo se realizaba a través del mar, por lo que era usual encontrar en las casas un mobiliario inglés o francés, en lugar de uno de manufactura criolla.

Choroní fue un pueblo muy rico;  las familias que allí habitaban tenían un alto poder adquisitivo.  Esto lo vemos en la construcción de las casas, la iglesia, y sus calles empedradas.   Como en todo pueblo de esa época, las casas mas grandes y hermosas estaban alrededor de la plaza principal y frente a la iglesia.  Estas casonas generalmente pertenecían a los llamados “Grandes Cacaos” y la vida religiosa y cultural del pueblo giraba en torno a ellas;  luego, y  de acuerdo a la importancia y abolengo de cada familia, se iba disponiendo el resto de las viviendas.

El pueblo de Puerto Colombia no existía como tal; solo era un puerto de embarque y desembarque;  con el tiempo, se fue formando como pueblo de veraneo, y solo constaba de una calle central (que es la actual calle principal que desemboca al malecón), con casas a ambos lados cuyos solares se extendían hasta ambos ríos.  Luego de la abolición de la esclavitud, los solares de esas casas se fueron llenando de casitas cercanas al río, conformándose así un pueblito de tres calles como el que actualmente conocemos.

Las  actividades en Choroní, han ido cambiando en algunos aspectos, de acuerdo con el devenir de los tiempos; es  así, como aquel pueblo dedicado por entero a los cultivos de cacao y café, con la aparición del petróleo y la apertura de los medios de comunicación, sufre su primer cambio, ya que la mayoría de sus familias y sobre todo la fuerza trabajadora emigra a las ciudades y a los campos petroleros en busca del llamado “oro negro”, abandonando así  la agricultura como medio de vida, y trayendo como consecuencia el cierre de sus haciendas y la ruina de su preciosa riqueza, “el cacao”.

Sólo la actividad  pesquera y la tradición de su folklore, ha perdurado sin cambios.

En los últimos años, las nuevas generaciones herederas de aquellas familias, regresan para abrir sus casas y haciendas al disfrute turístico.

Una de estas familias es la García Bravo, herederos de Don Simón García y Bravo, quien fuera en vida dueño de varias de las haciendas más importantes y productivas de Choronì, entre ellas Torres, Aroa, Dos Ríos y El Portete.

Fuente: Posada Las García

 

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